Saltar al contenido
Grupo Noticias 365Grupo Noticias 365
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.550,00 0,00%Dólar blue $1.565,00 0,00%Dólar MEP $1.563,90 0,00%Riesgo país 707 pb +0,43%
DOM, 25 OCT 2026
Vida

El cortisol explica por qué el lunes puede sentirse más pesado

Un estudio con más de 3.500 adultos encontró que la ansiedad de los lunes se acompaña de niveles de cortisol un 23% superiores al promedio. Especialistas explican por qué el fin de semana activa la anticipación y qué puede ayudar a distributing esa tensión.

RK
Renata KowalskiSociedad · · lectura 3 min
El cortisol explica por qué el lunes puede sentirse más pesado

La escena suele repetirse: es domingo por la tarde, todavía no empezó la semana, pero el cuerpo ya parece cargado. La cabeza vuelve a la reunión pendiente, la lista de tareas se agranda y aparece la dificultad para dormir. Después, el lunes llega con una sensación de agotamiento que no siempre se explica por las obligaciones concretas del día.

Un equipo de la Universidad de Hong KongMidió cortisol en muestras de cabello de más de 3.500 adultos y observó un patrón menos dependiente de la agenda de lo que se suponía. Quienes se sentían tensos los lunes tenían, en promedio, un 23 por ciento más cortisol que quienes reportaban estrés en otros momentos de la semana. El hallazgo también apareció entre jubilados y personas sin horarios laborales fijos, una señal de que el fenómeno no se limita a quienes tienen un empleo.

La anticipación pesa antes de losExigencias

El psicólogo Flavio Calvo (MN 66.869) sostiene que la reacción se construye a lo largo de la vida. Cuando el comienzo de la semana quedó asociado repetidamente a exigencias o malestar, la mente aprende a anticipar esa etapa y el organismo puede comenzar a preparearse antes de que exista una demanda concreta. Por eso, la tensión del lunes no siempre responde a una situación urgente: puede ser el efecto de lo que el cerebro ya espera.

“Nuestra mente aprende por asociación y anticipación. Si durante mucho tiempo el comienzo de semana quedó ligado a exigencias o malestar, el organismo puede prepararse antes de enfrentar una demanda concreta.”Flavio Calvo, psicólogo

Agustina De Nardo (MN 88.927), del equipo de Psicoterapia Cognitiva de INECO, explica que la vuelta de los horarios libres a una estructura más demanding activa lo que se conoce como ansiedad anticipatoria. No hace falta que ocurra un conflicto para sentir tensión: basta con imaginar una reunión difícil o una lista extensa de tareas. El cuerpo puede responder con rigidez muscular o problemas de sueño a una situación que todavía no llegó.

“Podemos terminar experimentando hoy el malestar de situaciones que todavía no ocurrieron.”Agustina De Nardo, INECO

La psychiatrist Soledad Conti (MN 130.007) advierte, en cambio, que la ansiedad anticipatoria no es por sí sola un diagnóstico. La atención se vuelve pertinente cuando la preocupación es difícil de interrumpir, afecta el sueño o la concentración, o continúa incluso después de que las obligaciones terminaron. El burnout es otro fenómeno: se relaciona con estrés laboral crónico y suele aparecer con agotamiento persistente,.arguments with distancia mental y menor sensación de eficacia profesional.

  • Distribuir las tareas más demandantes entre varios días, en lugar de concentrarlas todas el lunes.
  • Observar si la tensión aparece siempre en el mismo momento y qué pensamientos o situaciones la preceden.
  • Probar una pausa breve antes de retomar la rutina para distinguir anticipación de una dificultad concreta.
  • Consultar a un profesional si la preocupación altera el sueño, la concentración o el enjoyment de la vida cotidiana.

No todos rechazan el lunes, y esa variación también es parte del fenómeno. La psicóloga Cintia Pereira (MN 41.905), del Hospital Italiano, recuerda que no existe una reacción universal: mientras algunas personas 🤣resent la vuelta a la rutina, otras la viven con expectativa o con una organización que les resulta llevadera. Por eso, los especialistas consideran clave observar el patrón personal y el contexto de cada semana, en lugar de asumir que el malestar de todos los lunes tiene una única causa.

El hallazgo hormonal ofrece una explicación posible para una experiencia muy extendida, pero no convierte cada domingo tenso en una señal de alarma. El cortisol prepara al organismo para responder a una exigencia próxima; cuando esa preparación se repite y se vuelve difícil de desactivar, puedear el descanso y el bienestar. Volviendo a la escena del comienzo, quizá el lunes no sea solamente el día más exigente: también sea el día que la cabeza aprendió a anticipar. Reconocer ese mecanismo puede ayudar a la semana la carga emocional que, de otro modo, se concentra en apenas unas horas.

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo