Cuánto cuesta realmente pagar solo el mínimo de la tarjeta de crédito y por qué la deuda no se cancela
El abono mínimo del resumen mantiene la cuenta al día ante el banco, pero el resto del saldo pasa al mes siguiente con intereses. Cuanto mayor es el porcentaje que queda sin pagar y más se extiende en el tiempo, más se incrementa el costo financiero total.
Abonar exclusivamente el pago mínimo de la tarjeta de crédito antes de la fecha de vencimiento constituye una práctica habitual entre los usuarios del sistema financiero argentino, aunque su efecto dista de equivaler a la cancelación de los consumos del período. De acuerdo con la información difundida por distintas entidades bancarias, ese importe representa, en términos generales, entre el 5% y el 10% de la deuda total del resumen, aunque el porcentaje exacto varía según la entidad emisora y el tipo de gasto realizado por el titular.
El funcionamiento de esta modalidad parte de una lógica relativamente sencilla. Cuando el cliente efectúa el pago mínimo antes del vencimiento, la entidad no registra atraso ni procede al bloqueo de la tarjeta por ese motivo, lo que permite sostener la operatoria habitual. Sin embargo, el saldo restante no queda liberado: se traslada al ciclo siguiente y comienza a generar intereses, de modo que la deuda original se financia en lugar de saldarse.
Cómo se calcula el costo financiero
- La tasa de interés que aplica cada banco sobre el saldo financiado, que puede variar según la entidad y el perfil del cliente.
- El importe total del resumen correspondiente al período en cuestión.
- El monto efectivamente abonado, ya sea el mínimo exigido o una suma superior.
- El plazo durante el cual el saldo permanece sin cancelar, dado que los intereses se acumulan mientras la deuda no se salda.
Una vez efectuado el pago mínimo, el resumen del período siguiente incorpora el capital pendiente más los intereses devengados, lo que suele traducirse en un saldo adeudado superior al de la liquidación anterior. Esta dinámica explica por qué, cuando el usuario recurre al mínimo de manera reiterada mes tras mes, el monto financiado tiende a crecer en lugar de reducirse, configurando un escenario en el que los intereses se acumulan sobre intereses.
Pagos parciales: una herramienta para reducir la base de cálculo
Frente a esa situación, existe la posibilidad de realizar entregas adicionales a lo largo del mes, con periodicidad semanal o en los intervalos que el cliente disponga. Cada pago parcial adicional achica el saldo sobre el cual se calculan los intereses en el próximo cierre, lo que disminuye el costo financiero total del período. No obstante, estos abonos no eliminan la deuda por completo salvo que sumados al pago mínimo igualen o superen el importe total del resumen.
La diferencia central, entonces, reside en cuánto dinero permanece sin cancelar y durante cuánto tiempo. Si no se efectúan nuevos pagos, el saldo pendiente continúa generando intereses de manera ininterrumpida. Si se ingresa una suma adicional antes del próximo cierre, el cálculo posterior se realiza sobre un monto menor, y cada nueva entrega vuelve a reducir esa base. De este modo, la estrategia más eficiente para evitar el crecimiento exponencial de la deuda consiste en cancelar el resumen en su totalidad cada mes o, en su defecto, abonar una cifra lo más cercana posible al total antes del vencimiento.
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