Grupo Noticias 365
 Buscar
Dólar oficial $1.530,00 0,00%Dólar blue $1.560,00 +0,32%Dólar MEP $1.533,20 -0,23%Riesgo país 506 pb +3,27%
MIÉ, 16 SEPT 2026
Vida

Mario Boskis: "Tener un motivo para levantarse cada día es parte de cuidarse"

El cardiólogo repasó los hábitos que favorecen la longevidad, la importancia de sostener vínculos durante la vejez y los recaudos frente a las infecciones respiratorias que circulan en los meses de frío.

RK
Renata KowalskiSociedad · 15 DE SEPT DE 2026 · lectura 5 min

Llegué al consultorio con la preocupación de siempre: cómo hacer para que los años que vienen sean, sobre todo, años vividos y no simplemente transcurridos. Y me encontré con una respuesta que, a primera vista, parece simple, pero que el cardiólogo Mario Boskis se encarga de recordar cada vez que tiene la palabra: la longevidad no se construye únicamente con estudios médicos ni con pastillas, sino también con los motivos que nos llevan a levantarnos cada mañana. En un encuentro en el que se habló de otoño, de vacunas y de barbijo, el especialista dejó en claro que la vejez no es una enfermedad y que, mientras el cuerpo lo permita, no hay razón para dejar de hacer aquello que nos hace bien.

El punto de partida de la charla fue una idea que Boskis sostiene desde hace tiempo: cuidar la salud en la tercera edad no se reduce a controlar la presión o hacerse análisis de sangre, aunque esos controles sigan siendo indispensables. Para el médico, hay algo tan importante como cualquier indicación clínica: sostener un propósito, conservar amistades y mantener el diálogo cotidiano con la familia. "Es la diferencia entre seguir viviendo y, en algún sentido, empezar a desaparecer aunque uno siga respirando", resumió el cardiólogo, que suele vincular ese espíritu con el concepto japonés del ikigai, esa especie de razón de ser que los orientales ubican en el cruce entre lo que a uno le gusta, lo que sabe hacer y lo que el entorno necesita de nosotros.

Esa filosofía, claro, no funciona en el aire. Necesita traducirse en gestos concretos. Boskis, en diálogo con este portal, mencionó los más elementales: salir a caminar, encontrarse con un amigo a tomar un café, sumarse a un taller, visitar a los nietos, ir al club de los domingos o, simplemente, mantener una llamada diaria con alguien que importe. "La edad por sí sola no debería obligar a abandonar aquello que genera bienestar", insistió el especialista, y agregó que la posibilidad de continuar con cada actividad depende de lo que permita el cuerpo de cada persona y del acompañamiento médico que tenga.

Los recaudos que no pueden faltar

Ahora bien, la vida social tiene su contracara cuando llega el frío. Boskis explicó que durante el invierno se da una combinación que ya conocemos pero que conviene no subestimar: por un lado, los virus respiratorios circulan con mayor intensidad; por el otro, las personas comparten más tiempo en ambientes cerrados, con ventanas menos abiertas y aire menos renovado. Estar en esos espacios junto a alguien que está engripado o con tos aumenta las chances de contagiarse, y a determinada edad ese riesgo deja de ser menor.

Por eso, para Boskis, cuidarse también es una forma de cuidar al otro. Recomendó, en ese sentido, volver a incorporar el barbijo cuando una persona tiene síntomas respiratorios, una costumbre que muchos dieron por terminada pero que sigue siendo efectiva para reducir la posibilidad de transmitir virus a quienes tenemos al lado. "No es un tema de debilidad ni de exageración, es un gesto de responsabilidad", sostuvo el médico, que también recordó el viejo y efectivo hábito de lavarse las manos al llegar a casa, al llegar al trabajo y antes de sentarse a comer, porque muchas infecciones se transmiten por el contacto con superficies que después nos llevamos a la boca o a la nariz sin darnos cuenta.

Vacunas: la consulta que no puede faltar

La tercera pata de la charla fue la vacunación, un tema sobre el que Boskis se muestra especialmente firme. Mencionó, en primer lugar, la vacuna contra la gripe, que se aplica todos los años y que hay que renovar porque los virus cambian; en segundo lugar, la inmunización contra la neumonía, una de las infecciones respiratorias que más preocupa a los mayores de 65, y por último la protección frente al virus sincicial respiratorio, que en los últimos años dejó de ser un problema exclusivamente pediátrico para sumarse a la lista de amenazas para los adultos grandes. El especialista fue claro al respecto: la indicación de qué vacunas corresponde aplicarse y en qué momento es una decisión que debe pasar siempre por el médico de cabecera, que es quien conoce los antecedentes clínicos y los factores de riesgo de cada paciente. "No es cuestión de ir a la farmacia y pedir lo que le pusieron al vecino", graficó Boskis, que pidió evitar la automedicación y la autoprescripción incluso cuando se trata de algo tan habitual como un antigripal.

Sobre el frío en sí, el cardiólogo se encargó de aclarar un mito muy instalado: una infección no aparece porque haga baja temperatura. Para enfermarse, dijo, hace falta un virus o una bacteria que ingrese al cuerpo y se instale. Lo que sí puede hacer el frío es complicar las defensas naturales: según explicó, las bajas temperaturas disminuyen el movimiento de las cilias, esos pequeños filamentos que tenemos en las vías respiratorias y que ayudan a arrastrar las secreciones hacia afuera, funcionando como una especie de barredora natural. Cuando ese mecanismo se enlentece, las mucosas quedan más expuestas y la posibilidad de que un virus se aloje y se multiplique crece. De ahí la importancia de abrigarse, ventilar los ambientes cuando se pueda y no exponerse a cambios bruscos de temperatura, sobre todo al salir de un lugar calefaccionado al aire libre.

Me fui del consultorio con una sensación que, creo, vale la pena compartir: la vejez, bien mirada, no es una etapa para resignarse ni para recluirse, sino para elegir, cada día, qué queremos hacer con el tiempo que todavía tenemos. Y eso, como bien me lo recordó Boskis antes de que me fuera, también es una forma de medicina.

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo