Grupo Noticias 365
 Buscar
Dólar oficial $1.530,00 -0,33%Dólar blue $1.555,00 0,00%Dólar MEP $1.535,60 -0,55%Riesgo país 512 pb +0,59%
LUN, 31 AGO 2026
Vida

Una escuela con ruedas: cómo siete aulas móviles llevan oficios a los rincones más apartados de Neuquén

Las unidades equipadas que coordina el Ministerio de Educación provincial con el Instituto Nacional de Educación Tecnológica ya capacitaron a 463 personas en once localidades desde 2025. Tornería, paneles solares, soldadura y patronaje, entre los cursos que se adaptan a la economía de cada paraje.

RK
Renata KowalskiSociedad · 31 DE AGO DE 2026 · lectura 3 min

Llegué a Neuquén después de varias horas de colectivo y, antes de que el termómetro me devolviera el alma al cuerpo, una imagen me terminó de explicar esta nota: siete aulas con ruedas, equipadas como si fueran talleres de verdad, estacionadas a la sombra de los Andes o en medio de un callejero cordillerano, esperando a los vecinos que quieran aprender un oficio sin tener que emigrar a la gran ciudad. Lo que parece un programa más del Ministerio de Educación esconde, en realidad, una política pública pensada para una provincia donde las distancias se miden en horas y los pueblos suelen quedar a kilómetros del centro de formación profesional más cercano. La propuesta, articulada entre el Ministerio de Educación de Neuquén y el Instituto Nacional de Educación Tecnológica, pone esos talleres sobre estructuras móviles y los hace viajar por zonas rurales, turísticas y de baja densidad poblacional donde antes, directamente, no había oferta de este tipo.

Una oferta que se amolda a cada pueblo

Lo que más me llamó la atención, mientras recorría las hojas con los planes de estudio, es que la grilla de cursos no se replica de localidad en localidad como un molde único. Cada comunidad recibe la capacitación que su economía local necesita. En Huinganco, por ejemplo, funcionan talleres de mecánica de motores fuera de borda y nafteros, claves para una zona donde el agua manda. En Aluminé, en cambio, la oferta se concentra en energías renovables: instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos, una decisión que dialoga con el perfil turístico y cordillerano del lugar. San Patricio del Chañar apuesta por gasista domiciliario y soldadura. Plaza Huincul suma un curso de tornería, y Mariano Moreno se especializa en moldería y patronaje de indumentaria, el oficio textil pensado para un pueblo con fuerte cultura de la confección. San Martín de los Andes, por su parte, combina soldadura con formación orientada a docentes técnicos.

  • Metalmecánica y tornería (Plaza Huincul).
  • Soldadura, con orientación técnica docente (San Martín de los Andes).
  • Mecánica de motores fuera de borda y nafteros (Huinganco).
  • Instalación de sistemas solares fotovoltaicos y térmicos (Aluminé).
  • Gasista domiciliario (San Patricio del Chañar).
  • Mecánica automotriz y de motos.
  • Moldería y patronaje de indumentaria (Mariano Moreno).

Detrás de la coordinación fina de este engranaje está el Centro de Formación Profesional N° 43, que firma los acuerdos con cada municipio y con el Ministerio de Trabajo y Desarrollo Humano provincial. La Dirección de Educación Técnica es la que termina de aceitar la articulación y de adaptar la oferta según la demanda real de cada región. No se trata de llevar un catálogo cerrado de cursos: primero se escucha qué necesita la gente y después se mueve la unidad correspondiente.

Los números, en apenas un año y medio de implementación, son los que mejor cuentan el impacto. Desde 2025 a la fecha, 463 personas completaron alguna capacitación, un dato que, en pueblos chicos, equivale a una transformación silenciosa del mercado laboral local. El recorrido de las aulas, según el relevamiento oficial, ya pasó por Lonco Mula, Villa La Angostura, Villa Pehuenia, San Martín de los Andes, Aluminé, Plaza Huincul, Chos Malal, Huinganco, Mariano Moreno, Centenario y San Patricio del Chañar, once localidades que hasta hace poco dependían de la buena voluntad de un viajante o de un esfuerzo familiar enorme para acceder a un oficio certificado.

Antes de subirme al micro de regreso, me quedé mirando una de esas aulas rodar por la ruta neuquina, con las herramientas guardadas y las persianas bajas, lista para plantarse en el próximo paraje. Y me volvió a la cabeza la misma pregunta que le quedó dando vueltas a un vecino de la zona con el que hablé en el arranque de la jornada: cuántos hombres y mujeres que hoy arreglan motores en un galpón, cosen ropa por encargo o instalan un termotanque en plena montaña lo hacen sin ningún título porque, simplemente, nadie les había acercado la escuela hasta la puerta de su casa. Para quienes viven en esas zonas alejadas y buscan una salida laboral concreta, la cuestión es tan simple como decisiva: ¿saben que esta opción existe, hoy, a pocos kilómetros de su pueblo?

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo