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MAR, 03 NOV 2026
Entretenimiento

Ríos envenenados y vecinos con lupa: la serie británica que destapa décadas de vertidos

Una miniserie de tres episodios reconstruye cómo dos jubilados británicos encontraron un problema de escala nacional en la contaminación del agua.

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Inés MaldonadoCultura y espectáculos · · lectura 2 min
Ríos envenenados y vecinos con lupa: la serie británica que destapa décadas de vertidos

Hay series que se ven con el sofá y el mate, y hay otras que te dejan con ganas de revisar la canilla de la cocina. Negocios turbios es de las segundas. (Y no es una ficción cualquiera: está basada en hechos reales.)

La miniserie, de tres episodios, sigue a Ashley Smith, un expolicía interpretado por David Thewlis, y a Peter Hammond, un profesor de matemáticas jubilado al que da vida Jason Watkins. Todo arranca cuando notan que el río Windrush, en los Cotswolds, tiene una turbidez que no recuerdan haber visto antes. Las explicaciones de la compañía de agua no los convencen y deciden seguir por su cuenta.

Lo que empieza en el barrio

Lo que parecía un problema local termina mostrando décadas de vertidos de aguas residuales sin tratar, falta de inversión en infraestructuras y controles insuficientes. La serie incorpora imágenes reales grabadas por activistas y el resultado es incómodo: ríos y costas de todo el Reino Unido aparecen en el mismo expediente.

La historia también viaja al pasado. En 1999, Mark y Julie Preen fueron de vacaciones con sus hijas a Dawlish, en Devon, a una playa que tenía distinción de calidad del agua. Heather, de ocho años, entró en contacto con agua contaminada por un vertido visible en la orilla y murió dos semanas después por una infección por E. coli O157. El veredicto determinó que la muerte fue accidental, aunque el caso no llegó a esclarecerse por completo.

Un sistema que se controla a sí mismo

  • 1989: privatización del sector del agua, que según la ficción es el origen del problema.
  • 2008: el regulador ambiental empieza a trasladar a las compañías de agua la detección de incumplimientos, mediante un sistema de autocontrol.
  • Después: sucesivas compraventas de las empresas mientras las infraestructuras acumulaban años de inversión insuficiente.

El drama, dirigido por Joseph Bullman, también se mete con la relación entre los organismos reguladores y las empresas que supervisan, el nivel de las multas y las remuneraciones de algunos directivos del sector. Es decir, la pregunta de quién mira a quién, y con qué ganas.

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Inés MaldonadoCultura y espectáculos

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