Grupo Noticias 365  Buscar
Dólar oficial $1.535,00 +0,00%Dólar blue $1.555,00 +0,00%Dólar MEP $1.537,00 +0,00%Riesgo país 509 pb +0,00%
JUE, 27 AGO 2026
Vida

El parador nocturno de Neuquén se reinventa: de aguantar el frío a motor de la reinserción

A dos meses de abrir, ya atendió a 400 personas. Ahora, con la primavera, deja de ser solo un techo para el invierno y se transforma en un dispositivo escalonado que trabaja sobre el laburo, la familia y la salud mental. La experiencia de Ciudad Oculta llegó para quedarse.

RK
Renata KowalskiSociedad · 27 DE AGO DE 2026 · lectura 5 min
waftg

Vine a la entrevista todavía con el ruido de los últimos coletazos del invierno neuquino en la cabeza. Y la verdad es que pocas veces una política tan chica en apariencia –un parador nocturno para personas en situación de calle– me dejó la sensación de estar mirando algo que se piensa a largo plazo. Porque acá no se quedaron en abrir un techo para las heladas: cuando empiece a subir la temperatura y muchos imaginan que el problema se disuelve, en Neuquén decidieron exactamente lo contrario. El parador no cierra. Se reconvierte.

A dos meses de su apertura, el balance que me mostraron los números es contundente: 400 personas atendidas y un promedio de 100 asistentes por noche, con picos que llegaron a 120 en las jornadas más crudas del invierno. El dispositivo funciona con lo que los especialistas llaman criterio de "bajo umbral": la puerta está abierta para cualquiera que esté en situación de vulnerabilidad, sin pedirle a cambio que abandone consumos problemáticos ni que se ajuste a un protocolo previo. Es una decisión de fondo, porque muchas veces la calle no se elige, pero casi siempre se sobrevive con lo que hay.

Quiénes son los que duermen adentro

  • El 92% de quienes pasaron por el refugio son varones.
  • El 81% tiene domicilio registrado en Neuquén, según datos cruzados con el Registro Nacional de las Personas.
  • El acceso es voluntario: las personas se acercan hasta la Catedral María Auxiliadora y desde allí son derivadas al lugar.

Esos dos números –el 92% de varones y el 81% con domicilio en la propia ciudad– me sirvieron para entender algo que muchas veces se pierde en el debate: cuando hablamos de personas en situación de calle en Neuquén no estamos hablando, en general, de gente de paso. Son vecinos. Gente que tiene su documento con un domicilio de acá y que, por una cadena de circunstancias, terminó durmiendo a la intemperie. Eso cambia la mirada. No es un problema ajeno: es un problema de la ciudad.

Tres niveles para volver a pararse

El corazón del nuevo formato es un esquema por etapas, que va del techo al laburo y de la cama a la casa propia. Funciona como una escalera, pero sin apuro. En el primer escalón, el de bajo umbral, se recibe a las personas exactamente como llegan: ropa, consumos, mochila, lo que sea. Nadie queda afuera por su historia clínica. A partir de ahí, y a medida que cada usuario empieza a estabilizarse, el dispositivo ofrece niveles de mediano y alto umbral, donde el trabajo se vuelve más fino: orientación para conseguir empleo, acompañamiento para retomar el vínculo con la familia, y la meta última –que no es un capricho, sino una obsesión de quienes llevan adelante el programa– de que cada persona pueda acceder a un alquiler o reinsertarse en un núcleo familiar.

Otro cambio clave que me describieron es el punto de partida del circuito. El traslado nocturno ya no arrancará desde la Catedral, sino desde un tráiler que se va a instalar al lado del Hospital Bouquet Roldán. Ahí, los usuarios podrán dejar sus pertenencias con un mínimo de resguardo, y desde allí se los trasladará al refugio. Los que estén en condiciones, eso sí, podrán moverse por sus propios medios. La idea es que el hospital deje de ser solo un lugar para atenderse y pase a ser también una puerta de entrada al sistema de cuidado.

La huella de Ciudad Oculta

Antes de tomar estas decisiones, el equipo que arma el parador neuquino se tomó algo que vale la pena destacar: dos días para viajar hasta Buenos Aires y visitar la experiencia de Ciudad Oculta. No fue un viaje turístico. Fue, como me lo contaron, una visita de trabajo para aprender de organizaciones que llevan años haciendo esto y que ya se tropezaron con los mismos problemas. En un país donde la política social muchas veces se improvisa sobre la marcha, mirar lo que ya funciona en otro lado no es un dato de color: es un gesto de seriedad que, en definitiva, les termina cambiando la vida a los usuarios.

Mientras tanto, el parador no se quedó esperando la primavera. En estos dos meses ya se prestó atención podológica todos los miércoles –un detalle que parece menor pero que para alguien que camina todo el día puede ser la diferencia entre volver o no volver–, hubo residentes de medicina general y de odontología, y un equipo de psicólogos trabajando con abordajes individuales. Con el nuevo formato, la idea es sumar grupos terapéuticos con mayor frecuencia y meter al Ministerio de Salud adentro del esquema de manera más permanente. También se articulará con otros refugios de mediano umbral que ya funcionan en la ciudad, para que el sistema no sea una madeja de parches sino una red.

“Todavía hay personas que duermen en la calle y no utilizan el espacio. Dentro del refugio rigen reglas de convivencia cuyo cumplimiento es condición para seguir adentro.”Equipo del parador nocturno de Neuquén

Esa última frase, que me repitieron con la crudeza del que trabaja todas las noches en la puerta, se me quedó dando vueltas. Es un llamado de atención que vale para todos los que caminamos por Neuquén sin mirar demasiado: el parador existe, funciona, va por su segunda etapa, y aun así, esta misma semana, hay vecinos durmiendo a la intemperie a metros del centro cívico. El dispositivo hace lo que puede con lo que tiene; lo que falta, como siempre, es que el resto de la ciudad se anime a mirarlo de frente. Yo, mientras tanto, vuelvo a la redacción con el cuaderno lleno de un invierno que acá, a diferencia de otros años, no va a quedar esperando al próximo.

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo