Saltar al contenido
Grupo Noticias 365Grupo Noticias 365
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.540,00 0,00%Dólar blue $1.545,00 -0,96%Dólar MEP $1.537,90 -0,90%Riesgo país 655 pb +2,99%
LUN, 05 OCT 2026
Vida

Cuando la mirada se nubla, el cuerpo se encoge o alguien "no es quien dice ser": las señales que piden consulta médica

Alucinaciones, delirios y distorsiones de la percepción pueden tener causas muy distintas. Por qué un profesional debe evaluarlas antes de cualquier conclusión.

RK
Renata KowalskiSociedad · · lectura 4 min
Cuando la mirada se nubla, el cuerpo se encoge o alguien "no es quien dice ser": las señales que piden consulta médica

Llegué a la consulta con una pregunta que me venía rondando desde la semana pasada, después de que un vecino de 67 años me contara que veía, con los ojos bien abiertos, unas figuras que se movían por el patio de su casa y que nadie más de la familia lograba divisar. "No estoy loco, Renata", me dijo mientras me mostraba el lugar exacto donde aparecían. Esa frase, repetida con la misma angustia por tantas personas a lo largo de los años, es el punto de partida de esta nota: ¿cuándo una experiencia de esas, que parece sacada de una novela, justifica prender el teléfono y pedir un turno médico?

Los especialistas lo dicen con una claridad que a veces cuesta escuchar: no hace falta saber qué está pasando para pedir una evaluación. Ver cosas que otros no ven, sentir que el cuerpo o los objetos cambian de tamaño sin razón aparente, o sostener una creencia firme que empieza a arruinar la convivencia cotidiana son motivos más que suficientes para sentarse frente a un profesional. La sola presencia de estas experiencias no alcanza para hablar de un diagnóstico, y ahí está la primera gran confusión que circula en las mesas familiares y en los grupos de WhatsApp.

Tres palabras que no significan lo mismo

Antes de cualquier consulta, vale la pena distinguir tres términos que suelen usarse como sinónimos y no lo son. Una distorsión modifica la manera en que se percibe algo que efectivamente existe: la habitación está ahí, pero parece más chica o más grande. Una alucinación supone percibir algo que no tiene un estímulo externo que lo produzca, como las figuras que veía mi vecino en el patio. Un delirio, en cambio, es una creencia fija, sostenida con convicción, que se mantiene aun cuando hay pruebas en contra: por ejemplo, estar seguro de que la pareja fue reemplazada por un impostor, por más documentos y fotos que se pongan sobre la mesa.

María Inés, psiquiatra de 52 años con tres décadas de consultorio, lo resume con una frase que repite a sus pacientes: "Lo que se ve, lo que se siente y lo que se cree con fanatismo piden estudios diferentes". Esa distinción, lejos de ser un capricho de manual, es la que orienta qué profesional conviene buscar y qué tipo de estudios hará falta.

Cuando los ojos ven más (o menos) de lo que deberían

El caso del vecino que disparó esta nota tiene un nombre clínico conocido: síndrome de Charles Bonnet. Lo pueden atravesar personas con pérdida importante de visión y, lejos de ser un indicio de locura, las imágenes que perciben suelen ser reconocidas por el propio paciente como irreales. La evaluación, en estos casos, contempla exámenes neurológicos y cognitivos, y cuando la presentación es atípica se piden estudios de neuroimagen para descartar otras causas. Ver figuritas, entonces, no es por sí solo un boleto a un diagnóstico psiquiátrico.

Un escenario distinto lo plantea el síndrome de Alicia en el País de las Maravillas, que puede modificar la percepción visual, la sensación del propio cuerpo y hasta la noción del paso del tiempo. Una revisión de 169 casos publicada en la literatura médica encontró que la migraña aparece como la causa más frecuente en adultos, mientras que las encefalitis predominan en menores de 18 años. Tampoco acá alcanza con la experiencia aislada: hace falta contexto clínico, antecedentes y un profesional que arme el rompecabezas.

Creencias que cambian la vida cotidiana

Hay otro grupo de manifestaciones que comprometen las creencias sobre uno mismo o sobre los demás y que suelen generar más sufrimiento todavía. Incluyen la convicción íntima de no existir, de haberse transformado en un animal o de que una persona cercana fue reemplazada por un impostor. La advertencia de los especialistas es tajante: estas experiencias requieren atención profesional y no deben leerse como conductas voluntarias, ni como caprichos, ni como falta de carácter. Lo mismo vale para los celos delirantes, que nada tienen que ver con las discusiones de pareja que cualquier convivencia prolongada conoce.

Cuando alguien siente que tiene organismos sobre la piel o debajo de ella, la evaluación arranca por descartar una infestación real y otras causas médicas antes de pensar en un diagnóstico psiquiátrico primario. En esa lista entran déficits vitamínicos, trastornos tiroideos, infecciones y el consumo de sustancias. El tratamiento, como se ve, depende estrictamente de lo que esa evaluación encuentre.

“Lo que se ve, lo que se siente y lo que se cree con fanatismo piden estudios diferentes. No alcanza con la experiencia aislada: hace falta contexto clínico, antecedentes y un profesional que arme el rompecabezas.”María Inés, psiquiatra (52)
  • Distorsión: modifica la percepción de algo que existe (por ejemplo, sentir que una habitación cambió de tamaño).
  • Alucinación: percepción de algo que no tiene un estímulo externo que lo produzca.
  • Delirio: creencia fija que se mantiene pese a las pruebas en contrario.
  • Síndrome de Charles Bonnet: personas con pérdida de visión pueden ver imágenes complejas y reconocer que no son reales.
  • Síndrome de Alicia en el País de las Maravillas: altera la percepción visual, corporal y temporal; la migraña es la causa más frecuente en adultos.
  • Creencias de transformación o reemplazo: merecen evaluación profesional y no deben leerse como conductas voluntarias.
  • Sensación de organismos sobre la piel: requiere descartar infestación real, déficits vitamínicos, trastornos tiroideos, infecciones o consumo de sustancias antes de cualquier diagnóstico psiquiátrico.
RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo