Grupo Noticias 365
 Buscar
Dólar oficial $1.535,00 0,00%Dólar blue $1.550,00 0,00%Dólar MEP $1.540,10 0,00%Riesgo país 524 pb +1,75%
DOM, 20 SEPT 2026
Vida

Una tarde en Cipolletti para ponerle el cuerpo al cuidado del corazón

Vecinos y equipos de salud se encontraron en el parque del Complejo Cultural para medirse la presión, practicar RCP y conversar sobre los mitos que aún circulan en torno a la hipertensión.

RK
Renata KowalskiSociedad · 20 DE SEPT DE 2026 · lectura 4 min

Llegué al parque del Complejo Cultural de Cipolletti cuando el sol todavía pegaba fuerte sobre el césped y ya había una fila de vecinos esperando su turno. Eran pasadas las 15 del sábado y la jornada “Cipolletti cuida tu corazón” empezaba a tomar forma entre gazebos blancos, carpetas con planillas y un murmullo cordial que mezclaba a médicos, enfermeros y gente del barrio. La propuesta de la Municipalidad había convertido a ese rincón verde en un pequeño consultorio a cielo abierto, con estaciones para tomarse la presión, practicar reanimación cardiopulmonar y hasta una caminata con marcha activa que cerró el encuentro.

Medirse en casa y llevar la libreta al consultorio

Lo primero que me llamó la atención fue una recomendación simple pero poco frecuente: anotarse la presión todos los días durante una semana y llevar ese registro a la consulta. El cardiólogo Pablo Schvartzman, que atendió a los vecinos junto a residentes de Cardiología de Leben Salud, me explicó que ese cuadernito es la herramienta más útil para que el médico decida si el tratamiento está funcionando o hay que ajustarlo. La idea es transformar el tensiómetro hogareño en algo más que un aparato que se usa de vez en cuando: convertirlo en una especie de diario clínico compartido entre el paciente y el especialista.

“El endurecimiento de las arterias que puede acompañar al envejecimiento no implica que se deba tolerar una presión más elevada.”Pablo Schvartzman, cardiólogo

Esa frase me quedó rebotando mientras recorría los stands, porque va de lleno contra una creencia muy instalada: que a los 60, a los 70, “es normal” que la presión dé un poco más alta. Schvartzman fue claro en ese punto y cuestionó esa mirada. La jornada, justamente, sirvió para abrir ese tipo de conversaciones que muchas veces no se dan en la consulta, pero que aparecen cuando alguien se sienta a charlar mientras le ajustan el manguito.

RCP, desfibriladores y la lógica de aprender para el día que nadie quiere

  • Hubo un taller de reanimación cardiopulmonar (RCP) con práctica sobre muñecos.
  • Se explicaron las claves de los desfibriladores externos automáticos y dónde encontrarlos en la vía pública.
  • El hospital local montó un puesto de vacunación para completar esquemas.
  • La Dirección de Deportes organizó una caminata con marcha activa y una pausa de relajación.
  • Participaron el programa Paso a Paso y diversas instituciones de la ciudad.

A mi alrededor, mientras tanto, pasaba de todo: un grupo ensayaba compresiones sobre un maniquí, una señora de 63 años llamada Marta se reía porque le había dado “un poco alta” y un chico del equipo de Protección Civil le mostraba a su papá cómo se prende un desfibrilador. Ayelén Quijada, directora municipal de Protección Civil, me contó que el objetivo era bajar a la calle información básica sobre enfermedades cardiovasculares y, sobre todo, insistir con los controles de rutina, esos que muchos postergan hasta que aparece un síntoma.

Entre las instituciones que se acercaron al parque

La jornada fue creciendo a medida que se sumaban actores: el Sistema Integral de Atención Rionegrina de Medicina de Emergencias, la Asociación de Lucha contra la Obesidad y el Centro Integral de Patologías Orientadas a la Diabetes armaron sus propios espacios de consulta. La Universidad de Flores aportó un rincón dedicado a la lactancia materna, lo que le dio a la tarde un perfil integral: no se habló solo de presión arterial, sino de hábitos, de alimentación y de los primeros meses de vida. Schvartzman me confió que una de las primeras personas atendidas ese día le pidió un turno para hacerse su primer control cardiológico serio: el tipo de decisión que, si se la cuenta, resume por qué una jornada al aire libre puede terminar salvando más de una historia clínica.

Me fui del Complejo Cultural con dos imágenes todavía pegadas: la del tensiómetro armándose en una mesa plegable y la de la fila de vecinos que, en lugar de esperar pasivamente, se quedaban charlando sobre sus propios valores. En una época en la que la salud parece un trámite cada vez más lejano, ver a un cardiólogo, a un enfermero y a una vecina de 73 años compartiendo la misma tarde ya es, de por sí, una forma de cuidarse el corazón.

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo