Túnel submarino bajo la Patagonia: el megaproyecto binacional que cruzaría de Chile a Argentina
Los estudios de factibilidad demandarán cerca de ocho meses y definirán la traza, el costo y el plazo del cruce subacuático más austral del mundo. El proyecto apunta a transformar la logística, el turismo y la integración física entre ambos países.
Hace seis meses, cuando todavía no existían planos ni renderings, el funcionario hablaba de "una obra faraónica que cambiaría la matriz logística del Cono Sur". Hoy, con los estudios de ingeniería básica avanzados y un cronograma preliminar difundido por fuentes oficiales, esa frase dejó de ser un eslogan y pasó a convertirse en una hipótesis técnica con coordenadas, plazos y números.
El proyecto contempla la construcción de un túnel submarino para unir territorio chileno con territorio argentino a través del fiordo o estrecho seleccionado en la Patagonia, una región que hoy depende de ferris, vuelos cabotaje y pasos terrestres afectados por la estepa. La traza preliminar se evalúa en una zona cercana al paralelo 41° sur, donde la profundidad marina y la geología costera permitirían un trazado subacuático de entre 20 y 35 kilómetros, según los primeros sondeos.
¿Cuánto costará y quién lo paga?
Las estimaciones iniciales, aún sin carácter oficial, ubican la inversión total en un rango de USD 1.500 a 3.000 millones, dependiendo de la profundidad máxima, la longitud del túnel, el sistema de ventilación y la modalidad de financiamiento. El esquema previsto contempla capitales públicos de ambos países, aportes de organismos multilaterales de crédito y participación privada mediante concesiones a 30 o 40 años, con peajes equivalentes a los actuales valores de cruce marítimo.
“Un túnel de esta naturaleza requiere estudios de factibilidad técnica, económica y ambiental durante un mínimo de ocho meses antes de cualquier movimiento de suelo.”Fuentes del Ministerio de Obras Públicas chileno
¿Qué impacto tendría en la Patagonia?
- Reducción del tiempo de cruce de 4 a 6 horas en ferry a aproximadamente 45 minutos en vehículo.
- Habilitación de transporte ferroviario de carga para exportaciones mineras, salmoneras y frutihortícolas.
- Creación estimada de 4.000 puestos de trabajo directos durante la fase de obra.
- Potencial turístico binacional con un nuevo corredor entre la Carretera Austral y la Ruta 40.
- Desafíos ambientales asociados a la perforación submarina en ecosistemas de fiordos.
¿Qué falta para que arranque la obra?
Antes de cualquier voladura en roca o instalación de tuneladora, el proyecto exige tres pasos críticos: la finalización de los estudios de factibilidad en aproximadamente ocho meses, la suscripción de un tratado binacional que defina jurisdicción, peaje y mantenimiento, y la aprobación de evaluaciones de impacto ambiental en ambos países. La asimetría regulatoria entre Chile y Argentina podría convertirse en el principal cuello de botella, según admiten los propios equipos técnicos.
Mientras tanto, en los despachos de Santiago y Buenos Aires se mueven carpetas, se cruzan diplomáticos y se ajustan planillas. La pregunta ya no es si la obra es posible: la ingeniería moderna admite túneles submarinos a más de 100 metros de profundidad. La pregunta es si la decisión política estará a la altura del proyecto.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Seguí leyendo
Grupo Noticias 365