Hantavirus en Neuquén: un segundo caso confirmado reaviva la alerta en la zona andina por la variante que se contagia entre personas
El Ministerio de Salud provincial confirmó un nuevo positivo en un contacto estrecho del joven de 26 años que murió días atrás en Zapala. Se trata de la única variante del mundo con transmisión documentada entre humanos, lo que mantiene bajo aislamiento estricto a una quincena de personas vinculadas al primer caso.
Todavía tengo en la memoria la imagen del Hospital Zonal de Zapala con sus pasillos atravesados por un operativo que no se ve todos los días. Me acerqué hasta allí siguiendo la noticia del primer caso de hantavirus del año en Neuquén: un joven de 26 años, trabajador rural de la Región del Pehuén, había ingresado al Hospital de Aluminé con fiebre arriba de 38 grados, dolores musculares, dificultad para respirar y un dolor abdominal que él mismo describía como insoportable. Su cuadro se complicó en pocas horas, lo derivaron a la unidad de terapia intensiva de Zapala y terminó muriendo tras un paro cardiorrespiratorio. Cuando volví estos días a la zona para seguir el hilo de la noticia, el panorama había cambiado: ya no era un caso aislado, sino un brote pequeño pero muy sensible el que mantenía en vilo a las autoridades sanitarias y a los vecinos de Aluminé, Zapala y todo el corredor andino.
El Ministerio de Salud de Neuquén confirmó esta semana un segundo caso de hantavirus en una persona que había sido identificada como contacto estrecho del paciente fallecido. El diagnóstico lo realizó el Laboratorio Central de la provincia después de que la persona empezara a manifestar síntomas tempranos dentro del período de seguimiento. La paciente está internada en el Hospital de Zapala y, según voceros del sistema de salud provincial, se encuentra estable. Lo que más llamó la atención de los equipos de epidemiología no fue únicamente la confirmación en sí, sino el contexto en el que se produjo, porque vuelve a poner bajo la lupa a una variante que la mayoría de los argentinos no sabe que existe.
La variante que solo está en la Patagonia y se transmite entre personas
En la Patagonia argentina circula la variante Andes Sur del hantavirus, presente en Neuquén, Río Negro y Chubut. Es la única del mundo en la que está documentada la transmisión interhumana, algo que en el resto de los tipos de hantavirus conocidos no ocurre o no se ha podido probar. Por eso, cuando se confirma un caso en la región, el protocolo no se limita al paciente: se reconstruyen los vínculos de los últimos días y se aísla a cada contacto estrecho, porque el riesgo ya no depende solamente del ratón colilargo que vive en el monte.
La directora del Hospital de Aluminé me había confirmado al inicio del brote que 15 personas fueron aisladas de manera preventiva, entre familiares, compañeros de trabajo y personal sanitario que tuvo exposición cercana al primer paciente durante las primeras etapas de la enfermedad. Esas personas continúan en aislamiento domiciliario estricto, con seguimiento activo y pasivo a cargo de la Dirección Provincial de Epidemiología. El nuevo caso confirmado forma parte de ese grupo bajo vigilancia, lo que muestra que el dispositivo funcionó como estaba previsto.
Cómo se contagia y por qué este brote es distinto
- La vía más frecuente es la inhalación de partículas contaminadas con saliva, heces u orina del ratón colilargo, el reservorio habitual del virus en la zona andina.
- Los galpones, las cabañas cerradas, los leñeros y los espacios mal ventilados concentran el mayor riesgo, sobre todo cuando se entra después de varios días sin uso.
- En la variante Andes Sur, además, está documentada la transmisión entre personas durante la convivencia o la exposición estrecha en los primeros días de los síntomas.
- El síndrome cardiopulmonar arranca con fiebre, dolores musculares y dolor de cabeza, señales que se confunden con otras infecciones, pero puede escalar en pocas horas hacia una insuficiencia respiratoria grave.
Las autoridades sanitarias insisten en una recomendación que parece simple pero salva vidas: ventilar los espacios cerrados durante al menos 30 minutos antes de entrar, no barrer en seco superficies donde puedan haber quedado restos de roedores, humedecer previamente el suelo y las superficies, y evitar el contacto directo con secreciones o cadáveres de estos animales. Para quienes trabajan o viven en la zona rural, la indicación es mantener la leña y los alimentos guardados fuera del alcance de los roedores y tapar las posibles entradas a las viviendas.
Cuando dejé Zapala en dirección a la ruta, el operativo seguía montado: ambulancias listas, equipos de epidemiología cruzando datos con los hospitales de Aluminé y de la capital provincial, y una quincena de familias encerradas en sus casas esperando que pasara el período sin síntomas. Volví pensando que la gran paradoja de este brote no es solo que aparezca un segundo caso, sino que ocurra en la única región del planeta donde un hantavirus aprendió a pasar de persona a persona. Por eso, mientras el invierno avanza y la cordillera sigue nevándose, la alerta en Neuquén se mira con respeto y con mucha atención.
Comentarios
0Todavía no hay comentarios. Sé el primero.
Grupo Noticias 365