A 25 años del 11-S: las reglas de seguridad aérea que el viajero argentino debe conocer
Los controles impuestos tras los atentados en Estados Unidos se convirtieron en parte del trámite habitual de cualquier vuelo. Un repaso por las medidas vigentes y los tiempos de anticipación recomendados para no llegar justo.
Veinticinco años después de los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Estados Unidos, buena parte de los controles que se aplican hoy en los aeropuertos del mundo descienden de manera directa de lo ocurrido ese día. Lo que nació como una respuesta de emergencia se transformó en un protocolo cotidiano que el viajero debe conocer antes de llegar a la terminal.
Cómo se reorganizó la seguridad en los aeropuertos
En noviembre de 2001, dos meses después de los ataques, Estados Unidos creó la Administración de Seguridad del Transporte (Transportation Security Administration, TSA), un organismo federal que reemplazó a las empresas privadas que hasta entonces se encargaban de los controles. La medida instaló un cuerpo de inspectores estatales y marcó un estándar que, con variantes, adoptaron la mayoría de los países, entre ellos la Argentina, donde la seguridad aeroportuaria quedó en manos de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA).
Episidios clave que definieron las reglas actuales
Dos hechos posteriores terminaron de moldear el ritual de paso por el escáner. El primero fue el intento de un pasajero de detonar explosivos ocultos en el calzado durante un vuelo interno en Estados Unidos en diciembre de 2001. A partir de allí, varios países dispusieron el retiro obligatorio de los zapatos en los controles. El segundo fue el desmantelamiento en agosto de 2006 de un plan para detonar artefactos con explosivos líquidos en vuelos transatlánticos entre el Reino Unido y Estados Unidos. De esa pesquisa proviene la regla de los 100 mililitros que rige en la mayoría de las terminales internacionales.
- Líquidos, geles y aerosoles: solo se admiten en envases individuales de hasta 100 mililitros, dentro de una bolsa plástica transparente resellable de un litro como máximo.
- Calzado: en la mayoría de los controles internacionales debe retirarse y colocarse en la bandeja junto con el abrigo.
- Dispositivos electrónicos: laptops, tablets y cámaras grandes se sacan de la mochila y se escanean por separado.
- Objetos punzantes: tijeras, cortaplumas y similares quedan prohibidos en el cabina; solo pueden ir en el equipaje despachado.
- Puerta de la cabina de vuelo: reforzada y de acceso restringido durante todo el trayecto; las tripulaciones cuentan con entrenamiento específico para situaciones de conflicto a bordo.
Tiempos de anticipación y margen ante imprevistos
El material consultado recuerda que los controles más exhaustivos extienden los tiempos de paso. La recomendación general para vuelos internacionales es presentarse en el aeropuerto con al menos tres horas de anticipación, y para vuelos de cabotaje, con dos. En temporada alta o en horarios pico, conviene añadir un margen adicional. En el caso argentino, los plazos sugeridos por las compañías suelen coincidir con esos parámetros, aunque el tiempo de fila en el área de inspección puede variar según la terminal y la franja horaria.
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