Saltar al contenido
Grupo Noticias 365Grupo Noticias 365
⌕ Buscar
Dólar oficial $1.535,00 -0,32%Dólar blue $1.540,00 -0,96%Dólar MEP $1.542,90 +0,25%Riesgo país 588 pb +0,34%
VIE, 09 OCT 2026
Vida

Milán cerró su semana de la moda con brillos, sensualidad y un guiño a los años 2000

Las colecciones primavera-verano 2027 de las grandes casas italianas repasaron la historia reciente de la moda con faldas protagonistas, transparencias, lentejuelas y cambios en los equipos creativos de Diesel y Moschino.

RK
Renata KowalskiSociedad · · lectura 3 min
Milán cerró su semana de la moda con brillos, sensualidad y un guiño a los años 2000

Llegué a la última jornada de la Semana de la Moda de Milán con el cansancio acumulado de varias pasarelas y una sola certeza: el brillo volvió para quedarse. Las colecciones primavera-verano 2027 que bajaron el telón en el Quadrilatero confirmaron que la ropa para la próxima temporada cálida se va a leer a kilómetros de distancia, porque el lentejuel, el cristal y el metalizado se impusieron en casi todos los desfiles grandes. Recorrer las galerías montadas en antiguos palacios y en depósitos reconvertidos me dejó la sensación de que la moda italiana está jugando dos partidas al mismo tiempo: mirar hacia atrás con nostalgia y, al mismo tiempo, experimentar con nuevas siluetas.

Las apuestas de cada casa

  • Prada abrió la semana con la falda como protagonista: plisados, rectos, modelos con grandes aberturas, estampados florales, lazos, lentejuelas y apliques con forma de joya, bajo la dupla creativa de Miuccia Prada y Raf Simons.
  • Fendi puso la sensualidad en primer plano con transparencias, encajes y prendas inspiradas en lencería, en una estética que recuperó los años 70 y rindió homenaje a la figura de Raffaella Carrà.
  • Marni, con Meryll Rogge al frente, mezcló parkas con sandalias, lunares con rayas y suéteres amplios sobre pantalones de cuero, en una colección que se nutrió de combinaciones inesperadas.
  • Roberto Cavalli volvió a su espíritu más reconocible de los años 2000, con estampados animales, denim de tiro bajo y transparencias que devolvieron a la pasarela el maximalismo de esa década.
  • Gucci presentó su segunda colección con Demna como director creativo, en una puesta en escena que simuló una boutique de lujo y reunió sastrería entallada, referencias ecuestres, abrigos de piel sintética y faldas de corte noventero.
  • Dolce & Gabbana viajó al ropero de las grandes familias sicilianas y construyó una propuesta con encajes, estampados de leopardo, bordados y joyas de herencia familiar.
  • Armani cerró la semana con Silvana Armani a cargo, en una colección de vestidos fluidos en blanco y negro, escotes pronunciados y siluetas ligeras que brillaron bajo una bola disco instalada en el techo.

La nota emotiva de esta edición llegó con los movimientos en los equipos creativos. Glenn Martens, de 42 años, presentó su última colección para Diesel tras cinco años al frente de la marca, un ciclo que lo había consolidado como uno de los nombres más disruptivos del denim italiano. En la vereda opuesta, Simone Rizzo y Loris Messina debutaron en Moschino con una propuesta que recuperó el humor y la irreverencia asociados a la firma desde sus orígenes, un guiño a ese ADN difícil de sostener después de tantos cambios internos.

Salí del último desfile con la imagen todavía en la retina de los vestidos de Armani girando bajo la bola disco. Esa escena resumía, mejor que cualquier planilla de tendencias, lo que dejó esta Semana de la Moda de Milán: una industria que ya no le teme al brillo, que se permite mirar a los años 70, a los 90 y a los 2000 sin complejos y que, en el medio, decide quién se queda y quién se va. La próxima temporada cálida, en las percheros, se va a notar.

RK

Comentarios

0

Todavía no hay comentarios. Sé el primero.

Seguí leyendo

Viajar en el tiempo