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LUN, 12 OCT 2026
Turismo

Chacras de Coria ya no es esa parada de paso: es el destino entero

A quince kilómetros de Mendoza, el distrito mendocino se reinventó con hoteles con Llave Michelin, restaurantes de autor y un festival electrónico que mueve multitudes cada diciembre. Una guía para entender por qué todos quieren ir.

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Inés MaldonadoCultura y espectáculos · · lectura 3 min
Chacras de Coria ya no es esa parada de paso: es el destino entero

A veces los pueblos se cansan de ser decorados de ruta y deciden ser la foto entera. Eso fue lo que pasó con Chacras de Coria, ese rincón arbolado de Luján de Cuyo que durante décadas fue apenas un puente entre la capital mendocina y las bodegas de Maipú. Ahora, en apenas tres años, se convirtió en un destino con peso propio: hoteles boutique, mesas de autor, bares de vino y hasta un festival de música electrónica que tiñe todo de luces violetas cada diciembre.

Una oferta que ya justifica el viaje completo

El dato frío: alrededor de treinta hoteles y lodges vitivinícolas se concentran en el distrito. Un tercio abrió entre 2023 y 2026, un ritmo de expansión que habla a las claras del momento que atraviesa la zona. A esa oferta se le suman cerca de cuarenta restaurantes, bares y espacios nocturnos, lo que permite armar una estadía de varios días sin necesidad de moverse demasiado (algo que, para el turista porteño acostumbrado a planificar todo en radio de diez cuadras, suena casi a milagro).

En 2026, dos establecimientos del área se llevaron Llaves Michelin: Susana Balbo Winermaker's House y Lares de Chacras. Otros dos hoteles reconocidos por la misma guía, Awasi Mendoza y Chozos Resort, también funcionan en parajes cercanos dentro del departamento de Luján de Cuyo. Para un pueblo que vivía del Malbec y de las visitas exprés a las bodegas, la consagración internacional fue un punto de inflexión.

La gastronomía es uno de los motores del nuevo Chacras. Cocina de autor convive con bares de vinos, propuestas informales y cafeterías de especialidad. Los platos suelen apelar al aceite de oliva, las carnes, la trucha, los vegetales de estación y los frutos secos, maridados con Malbec, vermut y espumantes locales.

“Daukos, abierto a principios de 2026 dentro del Hotel Boutique La María, sobre calle Darragueira 1551, funciona con apenas 44 cubiertos, una carta de 400 etiquetas y un menú que va del pulpo al sushi de atún rojo, pasando por la merluza negra y el risotto de hongos. Los mismos responsables llevan adelante Chirivia, en Potrerillo, un restaurante itinerante de diez pasos, aforo limitado y vista al dique, a 57 kilómetros por ruta nacional 7.”Material de base
  • Quién va: visitantes de entre 30 y 65 años, llegados desde Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe, Brasil, Chile, Estados Unidos y Europa.
  • Cuánto se quedan: la permanencia habitual ronda las dos a cuatro noches, según Rodolfo Benítez, director de Turismo de Luján de Cuyo, aunque la variedad de propuestas permite estirarla.
  • El imán joven: el Sunsetstrip de Hernán Cattáneo, cada diciembre, suma un perfil más joven, atento a la gastronomía, la vida nocturna y los deportes outdoor.

La postal que se repite cada diciembre

Cuando caen los últimos días del año, Chacras se transforma. Miles de personas llegan desde distintos puntos del país y del exterior para el Sunsetstrip de Hernán Cattáneo, un evento que genera ocupación plena en hoteles y restaurantes de la zona. Es el pico de la temporada, sí, pero también una señal de que el pueblo aprendió a combinar dos cosas que a primera vista parecen no llevarse bien: la quietud del viñedo y el pulso del dance floor.

¿Vale la pena ir? Sí. No porque esté de moda ni porque las guías internacionales le hayan puesto una llave en la puerta, sino porque pocas veces se ve un pueblo argentino que logra sumar bodega, mesa de autor y festival electrónico sin que la ecuación explote. Vayan con la valija abierta, por las dudas: dos noches se vuelven cuatro, y cuatro se vuelven una semana.

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Inés MaldonadoCultura y espectáculos

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